Vidrio Arquitectónico @ 08 Nov 2017

Tras la Primera Guerra Mundial, la predicción de Houtart pareció encontrar su realización cuan. do el vidrio se convirtió en cl material elegido por los diseñadores de todas las escalas, desde la producción en masa del bote de per. fume de Lalique, hasta la arquitectura de cristal de los modernistas.

Sin embargo, a finales del siglo XIX un sector más tradicional del diseño en cristal fue el de las vidrieras. El resurgimiento del gótico se había visto acompañado de un renovado interés muy acusado por el diseño y la fabricación de vidrieras, que continuarían siendo una forma importante de manifestación artística con el movimiento inglés de Anes y Oficios, inspirado en el medievo.

MORRIS & Co.

En sus primeros años, la firma Morris & Cohabía dependido económicamente de su vidrio teñido. Dante Gabriel Rossetti, Henry Holiday y William Moms habían diseñado vidrio coloreado debido a la exigencia eclesiástica por la reavivación del gótico, aunque el diseñador más notable de la empresa fue el pintor Edward Burne-Jones, que adoptó un estilo libre y fluido tanto en las líneas forjadas con plomo como en la pintura, con colores fuertes y vivos y una forma naturalista.

INFLUENCIAS

La presencia de vidrieras en el Art Nouveau creció a partir de este resurgimiento y se benefició de las crecientes similitudes decorativas entre este vidrio, cl bordado y la pintura. En las dos primeras formas de arte decorativo se imponía, por su propia naturaleza, trabajar en dos dimensiones, y en Francia los artesanos, pintores y diseñadores gráficos de la década de 1890, como Paul Gauguin, Toulouse-Lautrec, Aubrey Beardsley, Alphonse Mucha, Will Bradley y Gustav Klimt, tomaron ejemplo de las artes decorativas y se concentraron en una distribución decorativa y plana del color en sus obras.

Para el diseñador de Art Nouveau, pues la vidriera no significaba tanto un anacronismo renaciente como un medio de expresión que se adaptaba perfectamente a las superficies planas, la linealidad y el gusto por la luz y color, que eran comunes en todas las artes decorativas contemporáneas.. Asimismo, era frecuente que un diseñador quisiera controlar la distribución de la luz en los interiores para hacerla armonizar con las formas fluidas de plantas reproducidas en los muebles, los revestimientos de la pared y los complementos. Tiffany incluso atribuyó a la vidriera en la arquitectura una importante función social: en una época en la que el único paisaje que muchos habitantes de las ciudades podrían contemplar desde la ventana era una pared desnuda y fría, una ventana con vidrieras podría proteger a su dueño de una visión tan desagradable y proporcionarle, de alguna manera, un mundo idílico de flores, mariposas y pájaros, al que contemplar en su lugar.

Las vidrieras se fabricaron ampliamente y se utilizaron en distintas versiones, en todas las casas pudientes de la época. Sin embargo, la mayor parte de las vidrieras en Art Nouveau no reflejaban un nivel alto de maestría sino que consistían en paneles contorneados, pintados o esmaltados de forma regular, fáciles de producir y ensamblar. El método tradicional de fabricación sólo se mantuvo en los diseños de mayor calidad, en los cuales cada motivo era trazado cuidadosamente con plomo, mediante el empleo de paneles de diferentes formas y tamaños. En Nancy, Jacques Gruber realizó con esta técnica vidrieras al igual que Hector Guimard en París, Para muchos de los arquitectos de Art Nouveau el vidrio se diseñaba como parte de un conjunto arquitectónico.